Nuestra historia
Desde nuestros orígenes en Salas Textil nos hemos adaptado a los cambios del mercado, manteniendo un compromiso con el servicio y la calidad que han permitido ganarnos la confianza de un gran número clientes a lo largo de cuatro generaciones.
Antonio Salas Fernández fundó la empresa en 1926 con una pequeña tienda de mercería en la localidad sevillana de Morón de la Frontera. En aquellos años, Antonio dirigía la tienda con la ayuda de sus ocho hijos, quienes combinaban sus estudios con el trabajo del negocio familiar. Esta primera generación desarrolló una sólida ética de trabajo, compartiendo no solo el esfuerzo diario, sino también los valores de servicio al cliente y dedicación que nos caracterizan hasta el día de hoy.
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Con el tiempo, los cuatro hijos varones de Antonio asumieron el liderazgo de la empresa, marcando el comienzo de la segunda generación. Joaquín, Antonio, Pepe y Manolo continuaron con el legado familiar, expandiendo el negocio y estableciendo la base para el crecimiento de Salas Textil en las décadas siguientes. Esta generación llevó la empresa a nuevos niveles, diversificando su catálogo y consolidando su posición en el mercado.
Actualmente Antonio y Miguel Salas son los máximos responsables de la compañía. Antonio se encarga de la dirección general, mientras que Miguel lidera el área de compras. Esta estructura permite tomar decisiones de manera ágil y eficiente, manteniendo una relación cercana y fluida, que ha sido fundamental para la continuidad de la empresa.
Aunque históricamente la empresa ha dependido de la distribución física, en los últimos años hemos iniciado una transformación hacia el comercio digital. La tienda en línea y las ventas en marketplaces se han convertido en una parte clave de nuestra estrategia de crecimiento. Además, hemos incorporado marcas propias, fabricadas principalmente en Europa y Turquía, lo que nos permite ofrecer productos exclusivos a nuestros clientes, reforzando así su identidad y diferenciación en el mercado.
Nuestra historia es un reflejo del esfuerzo y la dedicación de una familia comprometida, que ha sabido adaptarse y modernizarse sin perder su esencia. La continuidad de la empresa representa no solo el cumplimiento de un deber familiar, sino también la realización de una misión personal para preservar un legado que nuestro abuelo inició casi un siglo atrás.
A través de su historia, hemos demostrado que los valores familiares, combinados con una visión innovadora y una capacidad de adaptación, pueden ser el motor de una empresa exitosa y duradera. Con la cuarta generación preparándose para asumir un rol más activo, continuamos de forma comprometida con el desafío de llevar esta empresa a nuevas alturas.